Persecución moral y/o física, siempre psicológica, que nace en entornos educativos donde uno o más niños o jóvenes ejercen abuso de poder sobre otro/a.

Definición “Bullying”
Equipo SEER

El niño/a que entra en rol de AGRESOR/A…

Está pidiendo nuestra ayuda, se esta equivocando. más o menos conscientemente. Esta encontrando el camino fácil, la píldora que, durante un momento le hace sentirse bien. Una subida de adrenalina, un atisbo de poder que llena durante unos momentos un vacío. Este déficit puede ser afectivo, de autoestima, de realización personal…

Otros causantes puede ser el dolor y la frustración, la impulsividad y la poca tolerancia a la frustración y al estrés.

 

<< Si no hay agresor no hay“Bullying” >>
<< Alguién que hace daño a otra persona para sentirse bien, es que no se siente bien >>

Algunos/as agresores/as han podido estar antes en posición de víctima. En algún momento entran en contacto con la violencia, quizá en la familia, los maestros/as o por algún otro niño/a, o simplemente encuentran “el recurso de la violencia” en la búsqueda de sensaciones.

Pretende ejercer un poder, que alimenta, no sólo sobre la víctima sino también hacia gran parte de sus compañeros/as, y el adulto. El agresor/a convierte en hábito el hecho de maltratar. Por desconocimiento de otros modelos de interacción y falta de empatía mantiene su actitud. Si no se pone remedio, esta violencia se reproducirá en otros contextos.

 

El niño/a en situación de VÍCTIMA…

Se encuentra en situación de sufrimiento o perjuicio que por miedo y/o pánico a su acosador/a debido a las acciones continuadas que este lleva a cabo. La víctima NO es débil, le falta desarrollar habilidades para sobreponerse ante el maltrato, y… ¿a quién no? 

En muchas ocasiones la persona que toma rol de víctima no cumple con muchos de los tópicos que se atribuyen a un perfil, si no que simplemente destaca a ojos del agresor/a. En ocasiones tendemos a justificar las agresiones que recibe una persona por sus comportamientos, hábitos o cultura. Nada justifica la violencia, no caigamos en esta trampa. Allá donde hay un ladrón, cualquiera puede ser robado. Allá donde hay un niño/a o joven tomando un rol de agresor/a, cualquiera puede ser víctima. Sí, es cierto que hay niños/as o jóvenes en situaciones más vulnerables, pero sí, podemos entrenar las habilidades y preparar la respuesta.

 

El espectador/a…

Son los demás compañeros/as que contemplan las escenas de la agresión y que pueden callar  o no porqué les parece bien, porque tienen miedo de estar ellos/as en el punto de mira, o bien porque les faltan habilidades sociales para evitarlo, y que no son conscientes de hasta qué punto puede llegar la escalada de la violencia.

También lo será el educador/a, el personal del centro, familiares y otras personas que puedan interaccionar con el maltrato.

<< Un grupo conscienciado y activo es un factor de protección ante el acoso, un grupo que no permite la marginación y la discriminación, ni otros tipos de violencia >>

La palabra “Espectador” viene del término en latín “Espectare” que significa mirar con distancia, con morbosidad. “Re-espectare” significa volver a mirar, mirar de forma diferente. Curiosamente de “respectare” se deriva el concepto de “respetar”. Por tanto, podemos invitar a chicos y chicas a que acompañen el abordar cualquier dificultad que surja en el grupo desde una actitud de “respectador/a”, y no como simples epecetadores/as que no respetan la situación, ni el grupo, ni los compañeros/as.

Los educadores y el resto del entrono, no sólo los compañeros de grupo, también pueden ser especadores o “respetadores”, con el añadido de nuestra responsabilidad y que siempre suponemos un modelo, un referente.

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Te invitamos a visitar esta Infografia (#PDABullying)!