Voces, experiencias y mirada compartida sobre el bullying en La Turra

El programa La Turra, emitido en 3Cat y conducido por Alba Riera, generó un espacio de diálogo sobre el bullying a partir de testimonios personales. En este contexto, Marina Bricollé, colaboradora de PDA Bullying y facilitadora de SEER (nuestra entidad gestora), aportó una mirada socioemocional basada en el modelo PDA, introduciendo el enfoque de roles y un abordaje en fases que conecta protección, acompañamiento y procesos de restauración del bienestar.

La participación de Marina Bricollé, colaboradora de la plataforma PDA Bullying y facilitadora de nuestra entidad gestora, SEER, aporta el marco del modelo PDA a un debate construido desde relatos diversos y vivencias personales

El programa La Turra, emitido en 3Cat y conducido por la periodista Alba Riera, abrió un espacio de conversación en torno al bullying, a partir de las experiencias personales y testimonios de las personas participantes.

A lo largo del diálogo, se compartieron vivencias marcadas por el malestar y las consecuencias emocionales que el bullying deja a largo plazo. Estas aportaciones permitieron poner voz a lo que a menudo queda invisibilizado y generar un espacio de escucha colectiva.

En este contexto de relato compartido, la intervención de Marina Bricollé, colaboradora de PDA Bullying y facilitadora de SEER, aportó una mirada pedagógica y socioemocional que ayudó a poner palabras y estructura a muchas de las experiencias expresadas.

Poner nombre a la vivencia

Partiendo de lo que se había compartido previamente en la mesa, Marina introdujo el concepto de roles —rol de víctima, rol de agresor y rol de espectador— como una manera de entender el bullying no como una etiqueta fija sobre las personas, sino como una dinámica relacional disfuncional que se construye dentro del grupo y puede cambiar a lo largo del tiempo.

Esta mirada permitió conectar los relatos individuales con una comprensión más amplia, y entender cómo las emociones, el contexto y las respuestas adultas también influyen en la manera en que la violencia se mantiene o se transforma.

La importancia de un abordaje integral

En coherencia con el modelo PDA, Marina Bricollé explicó la importancia de un abordaje por fases, con especial énfasis en la fase de actuación - empezando por el parón de la violencia y la protección de las personas afectadas, y avanzando hacia la activación de los diferentes agentes comunitarios para más tarde poner en marcha procesos de reparación y restauración del bienestar que impliquen el grupo. Estos espacios permiten reconocer el dolor existente, asumir responsabilidades y generar cambios reales en la convivencia.

Lejos de contraponerse a los testimonios compartidos, esta propuesta suma y dialoga con las experiencias, ofreciendo herramientas para transformar lo que se vive y abrir la mirada para facilitar procesos educativos que promuevan la reparación, y la co-responsabilización.

La conversación evidenció que abordar el bullying requiere tanto escuchar las vivencias como disponer de marcos y metodologías que ayuden a acompañarlas, una combinación que refuerza el compromiso de la red PDA Bullying con una respuesta integral, desde y para la comunidad.