Participamos de la formación: Acompañando a las infancias y adolescencias desde una perspectiva LGTBI+ en el ocio educativo

PDA Bullying hemos participado, desde el marco de las prácticas universitarias, en una de las primeras ediciones de la formación “Acompañando a las infancias y adolescencias desde una perspectiva LGTBI+ en el ocio educativo”, celebrada en mayo de 2026.

Esta acción formativa forma parte del despliegue inicial vinculado a la Guía para introducir la perspectiva LGTBI+ en el ámbito del ocio educativo y deportivo, impulsada por la Generalitat de Catalunya. Ofrece herramientas para incorporar esta mirada en los espacios de ocio, prevenir la LGTBI-fobia y reforzar el acompañamiento educativo de niños y adolescentes desde el respeto, la protección y el buen trato.

Una guía y una formación para avanzar hacia espacios de ocio más seguros e inclusivos

La Generalitat de Cataluña ha presentado la Guía para introducir la perspectiva LGTBI+ en el ámbito del ocio educativo y deportivo, una herramienta dirigida a profesionales, entidades, escuelas de formación e instalaciones que desarrollen actividades educativas o deportivas con niños y jóvenes. El documento ofrece orientaciones para promover la igualdad, prevenir la LGTBI-fobia e incorporar la diversidad afectiva, sexual y de género en el funcionamiento cotidiano de los servicios.

Esta guía no se plantea como un recurso aislado, sino como herramienta de apoyo para transformar las prácticas educativas, revisar los espacios, cuidar el lenguaje, reforzar el acompañamiento y activar respuestas adecuadas ante posibles situaciones de discriminación o violencia. En este marco, también se están impulsando acciones formativas específicas, como la formación “Acompañando a las infancias y adolescencias desde una perspectiva LGTBI+ en el ocio educativo”, orientada a facilitar la aplicación práctica de los contenidos de la guía en situaciones reales.

Este despliegue se enmarca en las políticas públicas de juventud, igualdad, derechos LGTBI+ y deporte de la Generalidad de Cataluña, y conecta con la necesidad de garantizar entornos educativos más seguros, inclusivos y respetuosos con la diversidad. Desde esta perspectiva, el ocio educativo y deportivo se reconoce como un espacio clave de socialización, prevención y protección, donde las personas adultas referentes desempeñan un papel fundamental en la promoción del buen trato y en la detección y abordaje de cualquier forma de discriminación.

Una guía pensada para el ámbito del ocio educativo y deportivo

Desde PDA Bullying hemos incorporado la Guía para introducir la perspectiva LGTBI+ en el ámbito del ocio educativo y deportivo en el Banc de Recursos, con una ficha específica que resume los objetivos, las ideas clave y su utilidad para construir espacios de ocio educativo y deportivo más seguros, inclusivos y libres de discriminación.

Ver en el banco de recursos

Algunas ideas clave del recurso:

  • Incorporar la perspectiva LGTBI+ no es una acción puntual, sino una revisión transversal de las prácticas educativas y organizativas.
  • Los espacios de ocio y deporte pueden ser factores de protección al generar seguridad, reconocimiento y buen trato.
  • El acompañamiento no consiste en corregir a niños o adolescentes, sino a protegerlos de las violencias y validar sus vivencias.
  • La prevención de la LGTBI-fobia requiere formación, protocolos, lenguaje inclusivo y responsabilidad institucional.
  • Las personas adultas referentes tienen un papel clave en la detección, respuesta y reparación ante situaciones de discriminación.
  • La mirada interseccional ayuda a entender mejor las diferentes experiencias y necesidades de los niños y adolescentes.
  • Los entornos afirmativos no sólo toleran la diversidad, sino que la reconocen y valoran.

Participación en la formación

La formación Acompañando a las infancias y adolescencias desde una perspectiva LGTBI+ en el ocio educativo, organizada por la Generalitat, aborda el acompañamiento de niños y adolescentes desde una perspectiva LGTBI+ dentro de los espacios de ocio educativo. La sesión pone el foco en la necesidad de generar espacios seguros, inclusivos y respetuosos con la diversidad afectivosexual y de género, así como en la prevención de situaciones de discriminación y LGTBI-fobia.

La formación también destaca el papel de las personas educadoras y de los espacios de ocio como agentes de transformación social, remarcando la importancia del acompañamiento, la mirada interseccional y la responsabilidad institucional frente a situaciones de violencia o exclusión.

Contenidos:

 
  • Sistema sexo-género-deseo y diversidad en la infancia y adolescencia.
  • Mitos, estigmas y LGTBI-fobia.
  • Situaciones reales del ocio y criterios de intervención.
  • Recursos prácticos y aplicables inmediatamente.

Los principales objetivos trabajados son:

  • Acompañar a niños y adolescentes con diversidad afectivosexual y de género.
  • Prevenir situaciones de LGTB-fobia dentro de los espacios educativos y de ocio.
  • Incorporar la perspectiva LGTBI+ en el día a día educativo.
  • Generar espacios seguros, inclusivos y libres de violencia.
  • Facilitar herramientas y recursos para las personas educadoras.

La formación se basa en una guía elaborada desde la Dirección General, pensada para ofrecer orientaciones y herramientas prácticas a profesionales que trabajan con niños y adolescentes. Esta guía incorpora una mirada interseccional y pone especial atención en la creación de espacios seguros, el lenguaje inclusivo y la capacitación de las personas educadoras.

La Dirección General de Juventud ha programado 8 ediciones online de la formación “Acompañando a las infancias y adolescencias desde una perspectiva LGTBI+ en el ocio educativo”, con grupos de 30 a 35 personas y diferentes franjas horarias para facilitar la participación de profesionales y personas voluntarias del sector.

Inscripciones

Contacto: formaciolleure.dretssocials@gencat.cat

  • Lunes 18 de mayo, de 9.30 a 11.30 h
  • Sábado 23 de mayo, de 10 a 12 h
  • Jueves 28 de mayo, de 18 a 20 h
  • Sábado 30 de mayo, de 10 a 12 h
  • Lunes 1 de junio, de 9.30 a 11.30 h
  • Miércoles 3 de junio, de 18 a 20 h
  • Miércoles 30 de septiembre, de 9.30 a 11.30 h
  • Martes 6 de octubre, de 18 a 20 h

Presencia desde las prácticas universitarias

En el marco de las prácticas universitarias en PDA Bullying, Maria Rodríguez Pérez, estudiante del Máster Universitario en Criminología y Ejecución Penal de la UPF, ha participado en la formación inicial “Acompañando a las infancias y adolescencias desde una perspectiva LGTBI+ en el ocio educativo”.

A partir de esta experiencia formativa, nos aporta una mirada de valor sobre los principales contenidos trabajados: la importancia de generar espacios seguros e inclusivos, la prevención de la LGTBI-fobia, el papel de las personas educadoras como figuras de protección y la necesidad de acompañar a niños y adolescentes desde el respeto, la validación y el buen trato.

Norma binaria y construcción social del género

Durante la formación se trabaja sobre cómo la sociedad construye una norma binaria basada principalmente en las categorías “hombre” y “mujer”. Esta norma parte, habitualmente, de la asignación de un sexo al nacer a partir de los genitales de la criatura, lo que comporta también la asignación de un género y un conjunto de expectativas sociales asociadas.

Se destaca que este proceso no es neutro, ya que desde el momento en que se categoriza a una criatura como “niño” o “niña” también se proyectan determinados roles, comportamientos, intereses y formas de expresión socialmente esperadas. La formación plantea que estas expectativas pueden limitar la libertad de expresión y generar situaciones de violencia o exclusión cuando una persona se aleja de la norma establecida.

Además, se plantea la idea de que tanto sexo como género son categorías influidas por construcciones sociales, culturales e históricas. En este sentido, se cuestiona la visión del sexo biológico como una realidad completamente fija y objetiva, reflexionando sobre cómo las categorías sociales vinculadas al género han ido variando según la época, el contexto y las estructuras culturales.

Se explica que la norma binaria funciona a menudo de forma jerárquica y excluyente, invisibilizando todas aquellas experiencias, identidades o expresiones que no encajan plenamente en las categorías tradicionales. Esto puede generar discriminación, exclusión o situaciones de violencia hacia las personas que cuestionan o transgreden estas normas sociales.

Por último, se pone énfasis en la importancia de la mirada interseccional, destacando que las experiencias de cada persona pueden variar según diferentes ejes de desigualdad, como el género, el origen, la racialización o el contexto social y cultural.

Expresión de género y ejemplo práctico

Durante la formación se visualiza el videoclip The Light de HollySiz como ejemplo práctico para reflexionar sobre la identidad, expresión de género y respuesta social ante las disidencias de género.

El vídeo muestra a una criatura que expresa incomodidad con las expectativas de género que se le imponen y que se siente más cómoda expresándose de una manera diferente a la que socialmente se espera de ella. A partir de este ejemplo, la formación plantea que el conflicto no se encuentra en la criatura, sino en la rigidez de la norma social y en las violencias que esta genera.

También permite reflexionar sobre las diferentes reacciones que pueden aparecer en el entorno familiar ante expresiones o identidades que cuestionan la norma de género. El vídeo muestra actitudes más protectoras y de acompañamiento, pero también reacciones de desconcierto, resistencia o dificultad para comprender la situación. La formación destaca que estas contradicciones pueden convivir en una misma persona y forman parte de los procesos de aprendizaje y adaptación.

Además, se trabaja la idea de que muchas familias proyectan expectativas vinculadas al género asignado, generando dificultades cuando el niño expresa intereses, comportamientos o formas de identidad que se alejan de esta norma.

La idea central es que el acompañamiento no debe centrarse en “corregir” a la criatura, sino en generar espacios seguros y reducir las violencias externas que recibe.

Personas trans, identidades no binarias e intersexualidad

La formación dedica una parte importante a explicar las diferentes experiencias e identidades que cuestionan o se alejan de la norma binaria tradicional. Desde esta perspectiva, se presenta el concepto "trans" como un término paraguas que engloba diferentes vivencias y formas de identificación relacionadas con el género.

Se explica que las personas trans son aquellas que, en algún momento, cuestionan o no se identifican plenamente con el género que se les ha asignado al nacer. Se remarca que esta experiencia puede expresarse de múltiples formas y que no existe una única forma de vivir o transitar el género.

La sesión introduce también conceptos como el no binarismo y el género fluido, explicando que hay personas que no se identifican exclusivamente dentro de las categorías “hombre” o “mujer”, o que pueden experimentar el género de forma variable y cambiante. Se destaca que estas identidades cuestionan la rigidez de la norma binaria y amplían la comprensión sobre la diversidad de género.

En contraposición, se presenta también el concepto de personas cis, haciendo referencia a aquellas personas que se sienten conformes con el género que se les asignó al nacer. Muchas de ellas no llegan a cuestionarse su identidad porque encajan en la norma social y no experimentan situaciones de juicio o exclusión relacionadas con el género.

También se menciona la intersexualidad, explicando que existen personas con características biológicas, corporales o sexuales que no encajan completamente dentro de las categorías tradicionales de “macho” o “hembra”. La formación plantea que estas realidades cuestionan la idea de un sistema binario cerrado y evidencian la diversidad existente más allá de las categorías normativas.

Diversidad afectivosexual y construcción del deseo

Se aborda también la diversidad afectivosexual, destacando que las orientaciones y formas de deseo son diversas y no se limitan a una única forma de entender las relaciones, la sexualidad o la afectividad. Se reflexiona sobre cómo la sociedad construye imaginarios y expectativas en torno al deseo, condicionando la forma en que las personas interpretan sus experiencias e identidades.

Durante la sesión se trabajan diferentes orientaciones afectivo-sexuales, como las personas gays, lesbianas, bisexuales, pansexuales y asexuales, remarcando la necesidad de ampliar la mirada más allá de categorías reduccionistas o estereotipadas. Se plantea que las identidades y orientaciones pueden vivirse de muy diversas formas y que muchas experiencias han sido históricamente invisibilizadas por la norma heterosexual dominante.

Igualmente, se reflexiona sobre la diferencia entre bisexualidad y pansexualidad, así como sobre la importancia de comprender que el deseo y la atracción pueden construirse y expresarse de formas diferentes según las experiencias personales, sociales y culturales.

En relación con la asexualidad, la formación explica que hay personas que no experimentan atracción sexual o que la viven de forma diferente a la norma social establecida. De hecho, muchas de las dificultades que pueden experimentar estas personas no proceden de su identidad, sino de la falta de comprensión social y de las expectativas normativas vinculadas a la sexualidad.

Asimismo, se pone en cuestión la idea de “diversidad” cuando siguen existiendo dinámicas de exclusión o discriminación. En este sentido, se plantea que no se puede hablar plenamente de diversidad mientras determinadas identidades o experiencias sigan siendo invisibilizadas, estigmatizadas o vulnerabilizadas en la sociedad.

Violencia, discriminación y LGTBI-fobia

La formación plantea la LGTBI-fobia no sólo como una forma de rechazo individual, sino como un sistema de opresiones múltiples e interrelacionadas que regula los cuerpos, identidades y expresiones que se alejan de la norma cisheterosexual.

Además, estas violencias no actúan de forma aislada, sino que se relacionan con otras estructuras de poder y desigualdad, como el racismo, el capacitismo, el clasismo o el colonialismo. La formación remarca la importancia de la mirada interseccional para comprender cómo se generan distintas formas de discriminación y exclusión social.

La sesión defiende que muchas de estas violencias son estructurales, simbólicas y culturales, y que condicionan qué identidades y experiencias son reconocidas, legitimadas o consideradas socialmente aceptables.

Así pues, identifica diferentes formas en las que se puede manifestar la LGTBI-fobia, destacando que ésta puede expresarse a escala cognitiva, afectivo, conductual, interiorizado o institucional.

Estereotipos, prejuicios y discriminación

Se trabaja el proceso mediante el cual se generan situaciones de discriminación hacia las personas del colectivo LGTBI+. Los estereotipos hacen que dejemos de ver a la persona en su individualidad y pasemos a interpretarla a través de ideas preconcebidas y simplificadas.

Estos estereotipos pueden transformarse en prejuicios y actitudes discriminatorias, generando rechazo, exclusión o violencia hacia las personas que se alejan de la norma heterosexual y binaria. Se remarca que muchas de estas violencias están socialmente normalizadas y se manifiestan tanto de forma explícita como implícita.

La sesión explica que el proceso de discriminación a menudo se inicia con rumores o discursos sociales que terminan generando estereotipos sobre determinados colectivos. Estos estereotipos pueden convertirse en prejuicios emocionales y, por último, materializarse en conductas discriminatorias concretas hacia las personas afectadas.

Se analizan también distintos estereotipos y falsas creencias asociadas al colectivo LGTBI+, explicando cómo estos imaginarios contribuyen a la discriminación, la invisibilización y la estigmatización social.

Se reflexiona especialmente sobre la hipersexualización de las mujeres trans, la invisibilización de los hombres trans y los imaginarios heteronormativos vinculados a la sexualidad, como la idea de que sólo existe una sexualidad "real" basada en la penetración pene-vagina. La formación destaca que estos discursos refuerzan normas sociales excluyentes y dificultan el reconocimiento de la diversidad afectivo-sexual y de género.

También se explica que muchas falsas creencias asocian a determinadas identidades u orientaciones a estigmas, problemas o comportamientos concretos, generando exclusión social y vulnerabilidad. Por tanto, hay que poner énfasis en la necesidad de revisar críticamente estos imaginarios sociales y promover una mirada más diversa y respetuosa.

Acompañamiento educativo y espacios seguros

Existe, pues, una gran necesidad de generar espacios educativos y de ocio seguros, inclusivos y libres de violencias para niños y adolescentes. Se plantea que el acompañamiento no debe centrarse en “corregir” o modificar a la criatura, sino en protegerla de las violencias y discriminaciones que puede recibir por parte del entorno.

Se remarca la importancia del lenguaje inclusivo, de la revisión de las prácticas educativas y de la creación de espacios donde todas las personas puedan expresarse con seguridad y sin miedo al juicio o la exclusión.

Los espacios de ocio no sólo tienen una función recreativa, sino también educativa y socializadora. Se pone énfasis en el potencial transformador de los espacios de ocio y en la importancia de las personas adultas referentes en el acompañamiento de niños y adolescentes.

Se plantea que los espacios de ocio pueden actuar tanto como factores protectores como vulnerabilizadores, dependiendo del clima generado, de las prácticas cotidianas y de la organización de los equipos educativos. Se destaca igualmente la importancia de la formación de los equipos, de la sensibilidad frente a las desigualdades sociales y de la creación de espacios seguros e inclusivos.

También se defiende que las personas educadoras y profesionales del ocio desempeñan un papel clave como figuras de referencia y como agentes de transformación social. Se pone en valor la capacidad de los espacios de ocio para favorecer el bienestar, inclusión y desarrollo libre de las identidades.

Por tanto, el acompañamiento debe ir dirigido a todas las criaturas, independientemente de si forman parte o no del colectivo LGTBI+, con el objetivo de favorecer espacios más respetuosos, diversos y libres de discriminación.

La sesión trabaja las dificultades que pueden experimentar niños y adolescentes LGTBI+, especialmente en cuanto a la falta de referentes, la dificultad para encontrar información positiva y segura sobre la propia identidad u orientación y la exposición constante a actitudes discriminatorias o estereotipadas.

Se reflexiona igualmente sobre cómo el silencio o la falta de acompañamiento por parte de las personas adultas puede aumentar los sentimientos LGTBI+, afectando negativamente a su autoestima y su bienestar emocional. Asimismo, destaca la complejidad que puede suponer salir del armario según el contexto familiar, afectivo o escolar de cada persona.

Finalmente, la formación valora las experiencias positivas y transformadoras de los jóvenes LGTBI+, destacando su capacidad crítica, su inteligencia emocional y su contribución a la construcción de espacios más diversos, inclusivos y respetuosos.

Marco institucional y deber de intervención

Se explica la existencia de un marco legal e institucional orientado a prevenir y erradicar la LGTBI-fobia. Se remarca que las personas que trabajan directa o indirectamente con la administración tienen el deber de intervenir ante situaciones de discriminación o violencia, aplicando el principio de diligencia debida.

Las personas profesionales y educadoras deben estar formadas y capacitadas para detectar, prevenir y abordar situaciones de discriminación o exclusión dentro de los espacios educativos y de ocio.

Se destaca también que la intervención ante situaciones de discriminación o violencia LGTBI-fobia no es opcional ni depende exclusivamente de la sensibilidad individual de cada profesional, sino que constituye una responsabilidad institucional.

Las administraciones y personas profesionales tienen el deber de prevenir, detectar, atender y reparar las situaciones de violencia o discriminación. Además, se explica que ante estas situaciones no se puede mirar a otro lado, minimizar los hechos o delegar la responsabilidad sin actuación.

Asimismo, tiene gran importancia el primer abordaje, el acompañamiento y la activación de los circuitos correspondientes como parte del deber de intervención y de la diligencia debida establecida en el marco legal.

Por último, las políticas públicas, las guías y los protocolos deben ser herramientas para favorecer espacios más seguros e inclusivos, así como para garantizar los derechos y el bienestar de los niños y adolescentes.

Ideas y reflexiones destacadas

  • Defender que el problema no es la identidad o expresión de la criatura, sino las violencias y las exclusiones que recibe desde el entorno social.
  • Poner en cuestión la rigidez de la norma binaria y las expectativas sociales asociadas al género.
  • Remarcar la necesidad de acompañar a las criaturas desde el respeto, la seguridad y la validación de sus experiencias e identidades.
  • Dar importancia a los espacios de ocio y las figuras educadoras como agentes de prevención, protección y transformación social.
  • Reflexionar sobre la necesidad de seguir revisando las prácticas educativas, lenguajes e imaginarios sociales que pueden generar exclusión o discriminación.

 

En colaboración con el programa de Prácticas Universitarias de la Plataforma PDA Bullying y Equipo SEER.

Maria Rodríguez Pérez.
Máster Universitario en Criminología y Ejecución Penal (UPF).