La película Australiana de 2025 "La Plaga", a cargo del director Charlie Polinger, muestra una situación de acoso en el ámbito deportivo (campamento de waterpolo). A lo largo del film se dan varias escenas y situaciones que pueden dar lugar a la reflexión y a trabajar estos aspectos con el grupos, a pesar de que hay que aclarar que el film tiene una clasificación +16 años. y que incluye escenas explícitas sobre autolesiones, entre otros que resultan incómodas y salvajes, y un tono de tensión que se mantiene durante todo el film. Ha tenido varias nominaciones y premios.
Ficha de "La Plaga" en filmaffinity
Sinopsis:
En un campamento de waterpolo masculino, un preadolescente de doce años con ansiedad social se ve arrastrado a formar parte de una cruel tradición que dice atacar a los que no se integran con una enfermedad llamada 'La Plaga'. Pero a medida que se difuminan los límites entre el juego y la realidad, el chico teme que la broma pueda estar ocultando algo real.
Se trata de una película que resulta incómoda, brutal y mantiene la tensión. Los planos con cámara lenta y la ambientación estridente se suma para generar sensaciones que oscilan entre el suspenso y el terror, acentuando el dramatismo y buscando una saturación voluntaria casi a modo de acercar a la audiencia en los sentimientos del protagonista. Además, siempre deja en el aire la duda sobre si hay algo real tras esta supuesta enfermedad contagiosa.
El título de la película alude a un “juego” discriminatorio, practicado por algunos miembros del equipo masculino de waterpolo, a través del cual marginan y ríen de Eli, un joven con una intensa reacción dermatológica al cual tratan como un apestado. Con la llegada de Ben, el joven protagonista, se abre un ápice de bondad dentro del grupo y, aunque al principio él mismo sucumbe al miedo de ser apartado por el resto, intenta tomar acción. Aquí es cuando el punto de vista deja de ser tan pasivo, las vuelves se giran contra él y la tensión acaba para desbordarse en un acoso cada vez más intenso y en conductas salvajes.
En esta escena se muestra la actitud de los compañeros dejando de lado a uno de los chicos, diciendo que tiene una enfermedad en la piel que es contagiosa. Del mismo modo, el chico nuevo que acaba de incorporarse al campamento se ve condicionado por estas actitudes e incluso ya comienza a ser foco de algunas burlas al no pronunciar correctamente, cambiando la "R" por la "J".
La película cuenta con un excelente reparto joven, las actuaciones de Everett Blunck, Kenny Rasmussen y Kayo Martin resultan cruciales a la hora de remover al espectador, tanto física como reflexivamente. Ellos sostienen el peso del metraje hasta un final crudo y que, pese a ciertos elementos efectistas, abre la puerta a una profunda y necesaria conversación.
Con esta premisa, la película anima a entender el contexto de los jóvenes para tratar de encontrar una solución a sus comportamientos, advierte sobre los peligros de los rumores, y recuerda la necesidad de acompañamiento y diálogo con los adolescentes. Asimismo, deja patente que se trata de una cuestión colectiva, que implica tanto a los perpetradores como a quienes deciden quedarse en silencio. Y recuerda que si no se involucra a todos los implicados -o a quienes podrían llegar a estarlo-, cabe la posibilidad de perpetuar ese ciclo de violencia. No es un visionado fácil, pero sí es sin duda necesario para seguir poniendo el foco en un problema de extrema relevancia en la actualidad.
También tiene un peso importante la figura del entrenador, interpretado por Joel Edgerton (conocido entre otros trabajos para protagonizar la serie "Materia Oscura") y como la carencia de habilidades y formación específica condiciona su intervención tanto individualmente como con el grupo, a pesar de su voluntad de proteger a los chicos que ve que están en rol de víctima y las actitudes del chico que lidera las dinámicas en rol de agresor.
A partir de aquí ya entramos directamente en terreno spoilers, con una selección de escenas concretas que pueden acontecer recursos para generar debate, sin la necesidad de hacer un visionado completo, puesto que hay que aclarar que el film tiene una clasificación +16 años.
En esta escena se muestra una conversación de Ben con el entrenador en la cual no quiere delatar al chico que actúa en rol de agresor por miedo a represalias:
Finalmente, en este otro fragmento hay una escena dividida en dos partes diferenciadas. En primer lugar, un encuentro en el pasillo entre el chico en rol de víctima y el chico en rol de agresor, en el que hablan de una charla que le han dado sobre acoso y busca saber si ha sido por haberle delatado, a lo cual busca una complicidad forzada eludiendo responsabilidades el otro compañero sobre el que ejercen acoso basado en la marginación por su supuesta enfermedad contagiosa en la piel. Seguidamente, ya en la habitación donde duermen todos los niños, se ve la reprimenda por haberle delatado en forma de agresión, con un encuentro en la huida en el que el otro chico acosado le brinda ayuda, rechazándola autoconvenciéndose de que solo es una broma más.
A lo largo de la película hay otras escenas todavía más explícitas donde se pueden ver las marcas que han dejado los cortes que se hace Eli en las manos, además de una broma donde se corta un dedo (escena inicial) y en la que sí que se amputa el dedo, al no aguantar el baño de realidad en tono agresivo de Ben (escena final), donde le recrimina que se ha resignado a ser marginado y ni lo intenta (frustración que ahora Ben también experimenta en su propia piel -figurada y literalmente- al ser una nueva víctima de la marginación por haberse contagiado con "La Plaga").
Cabe decir que el título de "La Plaga" puede dar lugar a una segunda interpretación sobre que el acoso escolar es la verdadera "Plaga". Estas lecturas simbólicas se utilizan ya desde el inicio para introducir los temas de fondos y trasladarlos a nivel sensorial. Con un plan sumergido en la piscina, un grupo de piernas moviéndose para mantenerse en flotación, una cámara lenta y una música coral de cantos guturales, se pronostica un ambiente de tensión y amenaza. Después, la càmara se mueve en un primer plano del protagonista, que se presenta con el agua en el cuello.